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  • 11 francesismos culturales

    11 francesismos culturales

    De la misma serie de  francesismos que utilizamos en el español, ahora vengo con otra entrada similiar. Pero esta vez de francesismos culturales.

    Francesismos culturales

    Nos referimos a francesismos culturales, como las tradiciones, o costumbres típicamente francesas. Mi intención no es reducir  a una nación. Si no, comunicar esas diferencias percibidas a través de los años, y que generan el costumbrismo y la diversidad de un pueblo. Voici algunos francesismos culturales.

     

    1. Quejarsefrancesismos culturales

      Estoy esperando el metro, por parlantes anuncian retraso.
      Señor 1″ Ulala….”
      Señor 2: “pfffff”
      Ambos se quejaron. Fin de escenario.

      Siempre, no es que sean negativos, sino que no son conformistas. Aparte de estos dos lamentos, tienen una enormidad de frases para comunicar fastidios. Ça me saoule, J’en ai marre, Ça m’embête, ça m’enerve, y podemos seguir.

       

    2. Saludar con besos a todos en grupo

      francesismos culturales

      Llegas como invitado a un departamento y todos están en el salón. En otros países, un “Hey” o “Hola a todos” bastaría.
      No en Francia, por politesse es mejor saludar a todos con dos o tres besos dependiendo de donde estes.

    3. No saber como saludar individualmente

      francesismos culturales

      Sobre todo si has vivido en regiones diferentes. En el sur son tres besos, en Paris son dos. En el sur son más cálidos, y rápidamente será apropiado hacer la bise. En cambio en Paris, varias veces me han rechazado hacer la bise, por eso, prefiero dar la mano.

       

    4. “Anglicismos” inentendibles

      En realidad no son todos. Pero particularmente tienen problema con la  “r” o “h”. “Agrii Pottegrr” (Harry Potter) ,  “ipop”(hip-hop), apiagueggr(happy hour), o aloin(Halloween). Una vez que los descifras, solo queda disfrutarlos.

    5. Acortar las palabras

      francesismos culturales
      Siempre, y son muchas. Pero hay que reconocer que la  mayoría son intuitivas como Macdo (Mc Donalds), barbec (Barbecue), petit dej(petit-dejeuner=desayuno), resto(restaurante), appart(departamento), manif(manifestación),  fac (faculté), prem (àpres-midi=la tarde) , pub (publicité) ,y un largo etcétera.

       

    6. Verlan


      El verlan es pronunciar las palabras al revés, se dice que inicio entre carceleros para hablar en códigos. Algunos ejemplos:
      Un truc d’ouf(fou=loco),  meuf(femme=mujer), chelou (louche=bizarro), rebeu(beur=Arabe), y la lista es infinita.


    7. Ecuánime al elogiar

      Cuando algo es bueno, dirán “C’est (ne) pas mauvais” (No es malo). Intuitivo.

    8. Ecuánime al criticar


      Y cuando algo es malo, dirán “C’est (ne) pas terrible” ( No es terrible). Cero intuitivo.

       

    9. Hacer fila



      En Francia fue el primer lugar donde vi sistematicamente gente haciendo filas para la Panadería. Lo mismo ahora en las tabaquerías con el confinamiento. Y en algunos restaurantes es igual.
      La calidad es un estándar que no se negocia, y si hay que esperar, se espera.

       

    10. Hablar del clima…

      Y quejarse si llueve, o si está soleado. Sobretodo en el campo, y zonas rurales. Es ahí donde los viejos sabios alardean elegantemente de sus pronósticos y su capacidad de leer la meteo(meteorología).

       

    11. Crémaillère

      francesismos culturales
      La hermosa costumbre de festejar la inauguración de una nueva casa o departamento. Los invitados podrán llevar cosas para ayudar a montar el nuevo nido, y a cambio podrán disfrutarlo.

    Agreguen en comentarios si falta alguno, así completamos este listado de francesismos culturales.

  • Work and Holiday Francia 5 Reflexiones

    Work and Holiday Francia 5 Reflexiones

    Esta entrada es para todos los que piensan en hacer una Work and Holiday Francia.

    En esa etapa la vida era emocionante, y los problemas eran sorpresas. Partía seguido a Barcelona donde me quedaba donde mi hermana y sus maravillosos amigos. Recuerdo sentir la emoción de llegar muchas veces de noche en bus desde Montpellier  y sentir una especie de extasis por ir a terrenos desconocidos, pero instintivamente correctos.

    Estaba viajando, traviajando.

    work and holiday francia

    5 reflexiones de la Work and Holiday Francia

    1- Work and Holiday Francia- Los inicios

    La visa no es díficil de conseguir, no conozco a nadie que se la hayan negado. Como siempre, son las ganas.

    El idioma lo estudié tres meses por mi cuenta antes de partir, pensé que algo sabía. Pero no, el francés no es fácil. No es chamullable como el portugués, ni tan omnipresente como el inglés. El idioma lo aprendí a las patadas y solo ahora tomo cursos para parler courament.

    Respecto a los esenciales como el Banco o alojamiento. Abrir una cuenta es fácil, tener una tarjeta con Red Compra para pagar en el comercio es complicado. Paris en alojamiento es caro, pero Francia es más que París. Toulouse y Marseille son más baratas y super entretenidas. Si el boca a boca alguna vez no llega a ser suficiente, grupos de Facebook, y sitios como appartager.com salvan.

    expatriado

    2- Ruta del vino

    En el vino hay trabajo todo el año. En la viña también. Pero son los trabajos de temporada los que son más accesibles e interesantes . Yo comencé trabajando en un viñedo , a 40 kilometros al oeste de Montpellier. Parti haciendo una especie de au pair por 5 meses. El plan era aclimatarme en la campiña. Me encontré con el frio, el barro, el viento, las ramas en la cara, los viñedos naciendo, las cigarras cantando, en resumen estar en contacto con la materia, ayudando a crear.

    Posteriormente comenzaría una vida nómade, de vendimia tras vendimia para luego pasar en Paris en un bar de vino, y terminar haciendo una temporada de talla en La Loire.

    work and holiday francia

    3- La vida en la naturaleza

    Yo nunca había vivido en el campo. Solo encuentros esporadicos en la naturaleza. Pero todos encuentros remecedores. Conocer el frio, el orgullo del obrero agrícola, hacer dedo, hacer fuego con troncos mojados, ver jabalíes, cazadores, y gente con los ojos llenos de bondad y autenticidad. Viñateros pintores. Viñateros matematicos. Viñateros escritores. Personas creativas, con mundos internos.

    Work and holiday francia

    4- Paris Champagne y mendigos

    Paris es caro, mucha gente quiere estar acá. La capital francesa está llena de dualidades. Sucia y elegante, de perfumes y alcantarillas, de platos de 200 euros sin comer, y mendigos. Sobe todo mendigos. Son muchos. Como una legión. De todas las razas, de todos los credos, estan en todas partes, sobre todo en los metros. París es la que seduce y atrae sus almas soñadoras. Almas ligeras con ansias de desmesura y magia. De poder vivir donde frecuentaron sus héroes. Esa falsa promesa, es la que los termina de doblegar y dejar en la calle. Pero su consuelo, su consuelo es suficiente, “estoy en Paris, y por lo menos lo intenté. Algunos ni eso hacen”

    expatriado

    5- Mundo Bio

    En Francia la alimentación es fundamental. El francés es orgulloso, y con razón, de su gastronomía. Comen bien, pero en menores porciones. Además hay  toda una conciencia por intentar de consumir productos BIO,  los cuales no han sido tratados con ningún tipo de pesticida o producto químico que no sea natural. Reciclar, tener un compost para los productos orgánicos también es común. Toda esa gran batalla esta muy presente en Francia.

    expatriado

    Me sentí tan cómodo, que cuando se acabó la Workd and Holiday Francia me quedé.

  • 9 regiones para hacer vendimia en Francia

    9 regiones para hacer vendimia en Francia

    Una vez un alemán me citó a un profesor francés suyo  “no hay nada más francés que participar en una vendimia “.  Se vive en comunidad, con tus pares y los dueños, bajo una atmósfera de convivialité et camaraderie compartiendo vino y comidas. Una verdadera inmersión à la campagne française.

    La vendimia, o cosecha de la uva. Es el primer paso en la producción del vino. Viñas más industrializadas, o con gran cantidad de hectáreas tenderán a elegir la máquina. Mientras que los más tradicionales o viñas familiares recogerán a la mano. Lamentablemente cada vez hay menos vendimias a la mano. Y digo lamentable porque realmente es una experiencia hermosa, con vida en comunidad. Por eso hay que saber buscar.

    1- Beaujolais

    La tierra del Gamay. Primera en la lista, porque si bien no es obligatorio, por tradición todas las vendimias son a la mano.

    Ciudad referencia: Lyon

    2- Languedoc -Rousillon

    Zona calurosa, y de tradición productora de volumen, más que calidad. Sin embargo esto ha ido cambiando, al cubrir desde la frontera con España hasta Nimes. Las posibilidades de agarrar una vendimia acá son altas, para luego irse a zonas más continentales. Las vendimias pueden comenzar incluso en Agosto, durante años muy cálidos.

    Ciudad referencia: Montpellier, Nimes, Perpignan.

    3- Val de Loire

    El valle de la Loire, zona de castillos y ríos, ubicada a 200 kilómetros al sur oeste de Paris. Territorio  extenso, y con clima oceánico a continental a medida que nos alejamos del mar. Pueden haber vendimias incluso hasta el mes de octubre por su condición más fría y variedad de vinos.

    Ciudad referencia: Tour y Nantes.

    4- Alsace

    En la frontera con Alemania, esta zona alguna vez fue teutona. Región mayoritariamente de vinos blancos de todo tipo, secos, semi secos, dulces, liquoreux . Por su carácter continental y tipicidad de vinos de cosechas tardías, es posible conseguir hacer vendimias hasta mediados de Octubre. Las empinadas parcelas ubicadas en pendiente, obligan a realizar las vendimias a la mano.


    Ciudad referencia: Strasbourg

    5- Bourgogne

    La mecca del vino. Los vinos más caros del mundo provienen de esta región continental. Además la tradición, y elevadisimos valores de la hectárea, provocan que la mayoría de las vendimias sean manuales. La contra, lo selectivo y difícil que es entrar en este círculo.

    Ciudad referencia: Auxerre, Macon y Dijon.

    6- Cotes du Rhone

    Extensa zona del sur de Francia. Entre más al sur, más cálido y por ende más temprano estará madura la uva. En la parte meridional se alcanzan las temperaturas más altas de los vignobles franceses, por lo que no es extraño encontrar vendimias que partan en Agosto.

    Ciudad referencia: Valence, Avignon, Nimes.

    7- Provence

    La mayor región productora de Rosé. Menos cálida que sus vecinas Cotes du Rhone y Languedoc, por la influencia mediterránea. A partir de Septiembre es posible encontrar alguna vendimia.

    Ciudad referencia: Marseille y Toulon.

    8- Sud Ouest

    Región ubicada en una de mis ciudades preferidas en Francia, la maravillosa Toulouse. Sin embargo esta región es amplia y llega hasta el país vasco y los Pirineos. Septiembre es el mes de cosecha.

    Ciudad referencia: Toulouse y Biarritz

    9- Bordeaux

    El glamour, la zona de más renombre. Si bien Bordeaux se ha convertido en una región de vinos más industriales, con propietarios multi millonarios con cientos de hectáreas. El boom de los vinos boutique, y naturales, ha traído una nueva ola de productores que están dispuesto a trabajar más tradicionalmente.

    vendimia

    Bonus track: Corsica, Savoie y Jura.

    Si bien el boca a boca nunca falla. De no tener contactos es posible buscar ofertas en Pole Emploi o Vitijobs con palabras claves como Saisonnier o Vendange en las regiones que enumeré.

    ¡Buena cosecha!

  • Vendimias francesas  Pic Saint Loup

    Vendimias francesas Pic Saint Loup

    La mañana está fresca y húmeda, la lluvia de la noche acabó el verano.

    Como la gran mayoría de viñedos, la parcela que vamos a trabajar se encuentra entre Coteaux (colinas) que cubren las parcelas, en este caso de la región de Pic  Saint  Loup.  Mientras pasamos en  el  Kangoo por la cúspide   de una colina el sol    irrumpe abruptamente. Como si nos estuviera esperando, pintando el cielo de distintas tonalidades de morados y naranjos.  Cruzamos miradas con Caro, que me sonríe con sus ojos celestes, que está mañana tienen algo de grises. El amanecer nos alivia el dolor físico que arrastramos.

    vendimias

    A diferencia de otras jornadas, hoy toca recolectar para unos viñateros del Valle de la Loire, del centro norte de Francia. Quienes producto de las heladas han perdido más de la mitad de su producción, lo que lo ha obligado a comprar uvas sureñas de Languedoc, en este caso Syrah y Grenache.

    Al llegar, conocemos a los viñateros. Caro se rie del aspecto rudo de ellos, quienes fuman a las 8 a.m y planifican a los gritos la jornada. Son Anne, una mujer ruidosa y de voz ronca, y Nicolas quien viste de negro completo, incluido un ojo en tinta. Más que productores de vinos naturales, parecen matones, lo que como patrones, funciona.

    Yo por mi cuenta, necesito conseguir otra vendimia, por lo que comienzo probarle a Anne que trabajo bien. Eso significa intensidad, sin importar que la espalda y rodillas me pidan basta. Además un poco de carisma nunca viene mal. Aparentemente le cae en gracia mi acento y mi espíritu aventurero. Espero que me pueda recomendar para seguir la ruta del vino.

    La recolección marcha bien, las uvas están maduras y no tan bajas, lo que mi espalda agradece. Pero por lo que le escucho a Anne, van a llamar más gente para terminar más rápido. El camión tiene que partir hoy mismo para comenzar la vinificación, son más de seis horas de viaje y para productores pequeños, la calidad es todo. No pueden permitirse que comience la oxidación de las uvas.

    Mientras hacemos una pequeña pausa, llega el  segundo grupo. Ahora somos casi 15 personas, una sueca, dos italianos, un polaco, dos alemanes, franceses y un chileno, en total seis nacionalidades. Comienza rápidamente la camaradería que caracteriza la vendimia, y a trabajar.

    Por primera vez me siento en Europa en casi siete meses. No en Occitanía, Cataluña, Castilla, País Vasco, sino que Europa. Y es una revelación.

    Las vendimias de por sí son un trabajo duro, es recoger uvas, estar agachado y estar expuesto al sol. Pero tienen el gran atractivo de no necesitar mayor formación y sin son logé et nourri (que incluyen comida y alojamiento).  Podrás compartir techo y cocina con los dueños viviendo en comunidad. Para alguien que quiere aprender el oficio del vino compartir con los viñateros, degustar y vivir el proceso de hacer vino es un lujo, y como viajero, compartir con gente de otras partes del mundo, es mi esencia. Enriquecedor tanto profesionalmente, como en lo humano. Estoy en mi salsa.

    Esta convivencia en otros campos laborales no sería posible, como por ejemplo en típicos trabajos de oficina. Donde el ego y estatus  condicionan un ambiente de competencia sobre  cooperación. Aquí no, en la viña casi no hay jerarquías, no hay competencias desleales, solo trabajo en equipo. Porque hasta los jefes se ensucian las manos, algunos ya mayores y sin necesidad financiera de hacerlo. Pero cuando se ama el oficio, eso se transmite, es lo que llaman liderazgo, lo que como trabajadores trasunta en dar lo mejor.

    La llegada del segundo grupo acelera la jornada. Comparto una hilera con un italiano y polaco. Nos comunicamos en “Itañol”, viven  cerca de Roma, y ya me invitaron a su pueblo. Como tantos otros, aprovechan la temporada de vendimias de Francia donde se paga mejor.

    vendimias

    En un par de horas hemos terminado. Nuestros matonezcos jefes están contentos y deciden celebrar invitándonos a un picnic. Mientras van en busca de  comida y bebidas, los demás esperamos a la orilla de la viña  sentados en la tierra, debajo de los árboles. El viento apenas sopla, y disfrutamos un momento de paz y descanso. Es la naturaleza en su estado más dulce.

    Mientras la mayoría descansa, el polaco recorre cada rincón de la parcela olfateando especies. No está loco, la explotación esta cubierta de romero, laurel y tomillo.  Es el sur de Francia, el campo es un jardín. La pareja italiana cantan a dúo canciones de amor mientras los demás los escuchamos cautivados.

    vendimias

    ¿Yo? Contemplo, sucio, echado boca arriba sobre la tierra con una cerveza tibia en mano.  Pero que más da.  Soy un afortunado y agradezco en silencio. Como pocas veces el trabajo no se siente trabajo, no es una obligación, sino un placer.

    Esta es la Europa que más me gusta, la que abre sus puertas, la que es fraterna y universal.

  • Charlas en la frontera de los Pirineos

    Charlas en la frontera de los Pirineos

    Hay un proverbio japonés que dice que cuando viajas en avión el alma llega unas horas después. Y  los “japos”, cultura milenaria, saben.

    Me gusta viajar por tierra, ya sea por bus o tren. La contemplación es gradual, además se logra percibir los cambios geográficos, que en este trayecto incluyen bordear el mediterráneo para luego apreciar como irrumpen los Pirineos en la frontera. Cuando viajas por tierra las fronteras siempre dan algo,  nervio , alegría ,  miedo. Es un poco el temor a lo extraño, a la novedad. Es normal, incluso teniendo todo en orden. Porque cuando cruzas miradas con la policía internacional, es como volver al colegio, al ser interrogado visualmente por algún profesor durante alguna prueba. No hay delito, pero la evaluación da nervios. Francia está tensa, en menos de nueve meses ocurrió El Bataclán en Paris, el loco del camión en Niza y la muerte del padre degollado en el campo. La tensión está latente.

    pirineos

    Estamos en la frontera más al este de España y Francia. El Flixbus con destino a Barcelona en el que viajo paró.

    Entran dos policías franceses implacablemente serios, pidiendo identificación a cada uno de los pasajeros.

    El silencio es de funeral, y uno de los policías comienza hacerles  preguntas a un Mexicano y Dominicano que están sentados al lado mío. Si en lugar de ellos habría estado un par de escandinavos tal vez me las hacían a mi.

    Finalmente bajan a sola una persona, un africano, claro.

    Hace unos meses esto no pasaba, la carretera A9 que une Barcelona con Europa, es una de las más transitadas por los camiones comerciales. Por eso parar cada bus no es lo más práctico. La comunidad europea sin fronteras actualmente es una mentira. Llevamos media hora parados, el que va justo con el tiempo y tiene que tomar un vuelo puede ir a llorar a la iglesia.

    La policía se baja, y el viaje continúa. Los murmullos propios del fin de la tensión comienzan. Hay razones para estar contentos. Ya estamos en España o en Cataluña para los independistas. La fiesta, la comida buena y barata, la playa, la lengua materna, me gusta este viaje en bus.

    pirineos

    Otro de las ventajas de viajar por tierra es la facilidad para iniciar charlas. Al rato, un francés, un chileno un dominicano y un mexicano ya comparten.

    “Hermano, a mi me pidieron la residencia. Por eso no mostré pasaporte. Bueno, hacen su trabajo” Comenta un dominicano de origen africano con respecto a la policía.

    “Yo vi videos que en Chile en las carceles peleas con espadas” Me indica el dominicano mientras saca una botella de Ron de una bolsa de basura negra.

    “Es que somos muy caballeros en Chile” Respondo.

    Nos reímos, hay que reírse de nosotros, de nuestros pueblos.

    “La verdad es que allá tenemos otros problemas, la delincuencia en Sudamérica es dura, pero nos hace tal vez un poco más atentos. Mientras que acá en Europa, uno no sabe quien es el malo, no hay como prevenir. Esto va más allá de países, y fronteras. Esto no tiene cara, es religión” Respondo

    “En fin hermano…y tu mexicano, adonde vas?” Pregunta el francés.

    “Voy a Sevilla de viaje” Afirma el mexicano.

    “Oh que lindo las Andaluzas tío ¿Has ido antes? Morenitas, elegantes, un poco árabes, un poco gitanas. Pero dificiles” El dominicano afirma con esa lujuria caribeña.

    “De donde eres?” Pregunta el extrovertido dominicano al francés , tal vez ayudado por el ron.

    “Del Norte, en la frontera con Alemania. No se si conoces…” Responde

    “Nunca estuve, pero algo sé. Eres de Alsace. Alguna vez fue de alemania, generaciones pasadas hablaban alemán. Incluso los apellidos originarios de tu tierra son más alemanes que franceses y de apariencia son rubios” Afirma el boricua.

    “Exactamente, mi apellido es Pletscher” asienta el francés un poco sorprendido.

    ” Y también producen muy buen vino blanco. Tanto seco como dulce” Agrego.

    El Alsaciano asienta entre con orgullo y sorpresa que dos sudacas sepan tanto de su región.

    “Que opinas de los controles en las fronteras actuales?” Pregunta el dominicano al francés.

    “Es complicado, por un lado está bien. Pero una cosa es el terrorismo, y otra muy distinta la inmigración. El terrorismo hay que eliminarlo. Mientras que la inmigración, eso es imposible. No puedes evitarlo, somos todos parte de lo mismo, y hay que acostumbrarse. Además es el costo de haber querido convertirnos en un imperio”  Responde el franchute con elocuencia, aludiendo a la época en que Europa colonizó el mundo.

    “Totalmente de acuerdo” Dice el dominicano mientras le da la mano al franchute.

    “Si tan solo pusieras en una pieza a personas de distintas nacionalidades, a conversar, como lo estamos haciendo nosotros. Todo sería distinto, la gente le teme a lo que no conoce. Al darse cuenta que no somos tan distintos, que queremos básicamente las mismas cosas y tenemos los mismos motivos, no habría tanta hostilidad” Agrega el francés mientras bebe de la botella de ron del dominicano.

    “Es el caso de estos policías fronterizos. Alguien tiene que hacer ese trabajo, está claro. Ellos no deben vivir lejos, son de la Occitania (sur de Francia), donde la gente tiene fama de racista, sobretodo en el campo. Donde los inmigrantes casi no llegan. Por lo mismo al ver caras más oscuras su predisposición obviamente es distinta” Afirmo interesado.

    “Es difícil, pero al final para mi es un tema de ignorancia y miedo” Finaliza el francés tras un prolongado sorbo de ron.

    La conversación contínua en la superficial complicidad que une a cuatro hombres que se acaban de conocer viajando. Las mujeres y la fiesta.

    El dominicano con media botella bajada domina la conversación.

    “Para mi Barcelona es la ciudad más divertida de Europa, lo tiene todo. Fiesta, playas, cultura, historia, y los alrededores son tanto o más espectaculares. Ya sea al interior que tienes viñedos, o al sur y al Norte que tienes distintos tipos de playas. Además las chicas están buenísimas, je. Tienes para todos los gustos, las locales, y turistas . Es como un buffet” Afirma el dominicano con una sonrisa maliciosa.

    “Yo coincido, me encanta Paris, pero Barcelona tiene algo distinto, es más pequeña, lo que lo hace más amigable, además es mucho más barata” Agrega el francés.

    Comenzamos a llegar a Barcelona, y la ansiedad de llegar se ha transformado en silencio y reflexión. Tiene razón el francés, si tan solo pudiéramos meter a todos los racistas, fanáticos intolerantes en una misma sala, seguro que después de molerse a palos, se darían cuenta que tienen cosas en común, que el odio es inútil. Derribarían prejuicios para darle espacio a la complicidad, y la complicidad es unión, que es la escala inmediata a la amistad.

    Algún día.

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