Blog de viajes y estilo de vida

5 reflexiones de un año como expatriado en Francia

SHARE
, / 1533 2

En esa etapa la vida era emocionante, y los problemas eran sorpresas. Partía seguido a Barcelona donde me quedaba donde mi hermana y sus maravillosos amigos. Recuerdo sentir la emoción de llegar muchas veces de noche en bus desde Montpellier  y sentir una especie de extasis por ir a terrenos desconocidos, pero instintivamente correctos.

Estaba viajando, traviajando.

expatriado

5 reflexiones de un año como expatriado en Francia

1- Work and Holiday – Los inicios

La visa no es díficil de conseguir, no conozco a nadie que se la hayan negado. Como siempre, son las ganas.

El idioma lo estudié tres meses por mi cuenta antes de partir, pensé que algo sabía. Pero no, el francés no es fácil. No es chamullable como el portugués, ni tan omnipresente como el inglés. El idioma lo aprendí a las patadas y solo ahora tomo cursos para parler courament.

Respecto a los esenciales como el Banco o alojamiento. Abrir una cuenta es fácil, tener una tarjeta con Red Compra para pagar en el comercio es complicado. Paris en alojamiento es caro, pero Francia es más que París. Toulouse y Marseille son más baratas y super entretenidas. Si el boca a boca alguna vez no llega a ser suficiente, grupos de Facebook, y sitios como appartager.com salvan.

expatriado

2- Ruta del vino

En el vino hay trabajo todo el año. En la viña también. Pero son los trabajos de temporada los que son más accesibles e interesantes . Yo comencé trabajando en un viñedo , a 40 kilometros al oeste de Montpellier. Parti haciendo una especie de au pair por 5 meses. El plan era aclimatarme en la campiña. Me encontré con el frio, el barro, el viento, las ramas en la cara, los viñedos naciendo, las cigarras cantando, en resumen estar en contacto con la materia, ayudando a crear.

Posteriormente comenzaría una vida nómade, de vendimia tras vendimia para luego pasar en Paris en un bar de vino, y terminar haciendo una temporada de talla en La Loire.

expatriado

3- La vida en la naturaleza

Yo nunca había vivido en el campo. Solo encuentros esporadicos en la naturaleza. Pero todos encuentros remecedores. Conocer el frio, el orgullo del obrero agrícola, hacer dedo, hacer fuego con troncos mojados, ver jabalíes, cazadores, y gente con los ojos llenos de bondad y autenticidad. Viñateros pintores. Viñateros matematicos. Viñateros escritores. Personas creativas, con mundos internos.

expatriado

4- Paris Champagne y mendigos

Paris es caro, mucha gente quiere estar acá. La capital francesa está llena de dualidades. Sucia y elegante, de perfumes y alcantarillas, de platos de 200 euros sin comer, y mendigos. Sobe todo mendigos. Son muchos. Como una legión. De todas las razas, de todos los credos, estan en todas partes, sobre todo en los metros. París es la que seduce y atrae sus almas soñadoras. Almas ligeras con ansias de desmesura y magia. De poder vivir donde frecuentaron sus héroes. Esa falsa promesa, es la que los termina de doblegar y dejar en la calle. Pero su consuelo, su consuelo es suficiente, “estoy en Paris, y por lo menos lo intenté. Algunos ni eso hacen”

expatriado

5- Mundo Bio

En Francia la alimentación es fundamental. El francés es orgulloso, y con razón, de su gastronomía. Comen bien, pero en menores porciones. Además hay  toda una conciencia por intentar de consumir productos BIO,  los cuales no han sido tratados con ningún tipo de pesticida o producto químico que no sea natural. Reciclar, tener un compost para los productos orgánicos también es común. Toda esa gran batalla esta muy presente en Francia.

expatriado

 

Me sentí tan cómodo, que me quedé.

 

2 Comments

Leave A Reply

Your email address will not be published.